
Tarde parece ser la reacción de los dirigentes del PRSD (Partido Radical Social Demócrata) frente a la maquinaria montada por sus socios del PPD, del PS y de la DC. Efectivamente, en la decisión de presentar como opción, en una primaria trucha, a su presidente José Antonio Gómez como contendor de Eduardo Frei, y someterse a la burda maniobra de realizar esa "primaria" en dos regiones del sur de Chile, sin debate conocido por el resto del país, a los rádicos les cayó tarde la "teja" de que les metieron no sólo el dedo en la boca, sino que la mano entera hasta más arriba del codo.
La actitud de matón, tipo Al Capone, de Camilo Escalona, frente a toda la prensa nacional, agrediendo verbalmente a Gómez, mientras Fei era proclamado como presidenciable concertacionista, era nada más que el avisito de que los mafiosos que montaron la candidatura de Frei, no estaban para jueguitos ni para alardes de nuevos liderazgos que amenazaran sus "negocios políticos" que incluyen embajadas, ministerios, subsecretarías, senaturías y diputaciones.
En estos arreglines políticos, los radicales comienzan a darse cuenta que están sólo para asumir las sobras de la administración pública y que están pesando menos que el cerebro de la Luli (lo que indica un estado paupérrimo de su esquelético peso específico en la Concertación).
Para nadie medianamente informado de las jugadas que se hacen en estos tiempos de pre elecciones, es observar que la participación radical en la campaña de Frei es casi nula, debido a que sus propuestas no han sido tomadas en cuenta en la base programática del futuro y supuesto gobierno de Lalo y Martita, más aun, en la repartija de cupos parlamentarios, sus intenciones de crecimiento no tienen cabida y la "tapa" se ha escuchado como un terremoto grado 10, en la sede Radical de Santiago (algunos agregan que junto al ruido de la "tapa", se escucharon risas como terroríficas y burlezcas parecidas a la de Escalona y Pepe Auth).
Le faltó ñeque y pantalones a José Antonio Gómez y a sus acompañantes, para haber provocado una verdadero fenómeno político de adhesión popular y haberse lanzado como presidenciable fuera de la Concertación. Él sabía que contaba con gran respaldo popular (como senador de la 2da región goza de gran popularidad), y en la primaria trucha, tuvo en las cuerdas a Frei, el que se impuso por el gran despliegue y acarreo de los "corderos" de los sectores rurales, los que al fin desequilibraron la balanza y le permitieron a Auth y a Escalona pasarle la primera aplanadora y dejarlo en la lona, fuera de combate por la candidatura presidencial.
Gómez es un hombre joven, abogado, de buena pinta, discurso coherente, inteligente (fue Ministro de Justicia), pero como buen radical, se conformó en ese momento con las migajas que los "partidos fuertes" de la Concertación iban a tirar debajo de la mesa, donde están los radicales en su famélico estado de conservación.
La indecisión de Gómez y sus asesores, ¡oh, sorpresa!!!, le permitió a un insigne y disciplinado militante del PS, arrancarse con los tarros y aparecer como otro posible presidenciable que estando dentro de la misma Concertación, comenzó a revolverle el gallinero a Frei, a Escalona y al Pepe Auth, recogiendo y capitalizando el respaldo de un gran porcentaje de descontentos, aburridos, defraudados, idiotizados y adormecidos electores chilenos; ¿quién era este hombre tranquilo, sencillo como un sendero..., que se atrevió a desafiar al grupo de matones de Al Capone?, nada menos que Marco Enriquez Ominami, que de discurso no tiene mucho, y de protagonismo parlamentario tampoco, pero que supo "leer" correctamente los tiempos y las circunstancias políticas que vivía el país y ocupó el lugar que debía haber sido llenado por José Antonio Gómez. Enríquez Ominami no tenía cupos que pelear ni puestos que defender, por lo tanto se tiró a la piscina y ha resultado ser el "fenómeno político de las encuestas", a mucha complacencia de Sebastián Piñera y de los grupos derechistas de la prensa que le avivan la cueca.
El gran drama de los radicales y especialmente de su Presidente, José Antonio, es haberse dado cuenta tarde de que se podía encabezar una renovación política a nivel nacional, con propuestas frescas que reencantaran a la gran masa ciudadana que no encuentra el candidato presidencial ideal para apoyarlo en las próximas elecciones. Frei, según las opiniones callejeras, es un retorno al pasado, Piñera sólo quiere darse el gustito de ser Presidente de Chile y apañar lo último que queda del Estado y Marco Enríquez, un joven valiente, aunque sin programa ni grandes apoyos, se atrevió a dar la pelea, con excelentes resultados.
José Antonio: ¡¡ Tú eras el hombreeee!!!!
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